Comunicación y Salud en el Imperio Incaico

Olintho Ugarte Salazar
Sociólogo, periodista, profesor universitario; ha desempeñado cargos en la Administración Pública en Perú dedicadas al desarrollo económico y social y ha sido consultor de Proyectos de Organizaciones Internacionales de cooperación técnica.
División de Promoción y Protección de la Salud, Comunicación en Salud Washington, D.C. –1999



En el año 1999, el Presidente de Ecuador manifestó el sentimiento muy especial que tenía su pueblo por la cultura de los incas, no sólo porque todo su país había sido parte de este gran Imperio y porque el último inca, Atahualpa (gobernó hasta 1533), había nacido en la ciudad de Quito sino, principalmente, por el hecho de que el inca Huayna Capac había permanecido en su país casi treinta años, desde donde gobernó el vasto territorio que dominaba la cultura incaica.

El Cuzco, llamado así por los incas por considerarlo el ombligo o el centro del mundo, fue la capital del Imperio que se desarrolló entre 1,200 D.C. a 1533 en un área tan extensa que iba desde la gran Colombia hasta las pampas de Argentina incorporando la costa del Pacífico, la Cordillera de los Andes y una parte de la zona selvática. En esta extensión de dominio había realmente una ocupación efectiva de aproximadamente 2´600,000 km2 y una influencia cultural que superaba los 4´000,000 de km2. Sobre este territorio habitaban por lo menos 10 millones de habitantes, aunque algunos sostienen que eran 32 millones.

La permanencia de un Inca por tan largo tiempo lejos del centro geográfico de su poder, como recordó el presidente ecuatoriano, solamente puede explicarse por la existencia de una extraordinaria organización social y política, de una red de comunicaciones abierta y fluida en todo sentido y principalmente, por la seguridad y confianza en la lealtad de sus súbditos y autoridades.

Sin duda, mantener el control político-social sobre un Imperio de esta extensión, en una cultura que no conocía la rueda ni tenía animales domesticados para transporte humano y con las dificultades territoriales y climatológicas demandaba tener un extraordinario sistema de comunicación. Es decir un sistema capaz de mantener a sus habitantes unidos, leales al Inca, cumpliendo las leyes que éste había dado y que fue la causa del extraordinario desarrollo económico que lograron.

Se han identificado más de 16,000 km. de caminos, de los cuales más de 6,000 km. estaban empedrados, teniendo un ancho de entre 5 a 10 metros y que constituía la principal red caminera del Imperio para el traslado de los pobladores y los productos con los que hacían trueque entre las diversas zonas, porque el dinero no había sido inventado. Entre Lima y el Cuzco los “chasquis”, que eran los mensajeros del Imperio, podían trasladar a pie una noticia o un atado de “quipus” en escasas 72 horas (cambiando cada dos kilómetros de mensajero). Ahora, un vehículo de carga a velocidad normal cubre esta ruta en un poco más de 30 horas.

Los Incas lograron la gran expansión y consolidación DE su Imperio en un tiempo que se calcula entre 90 y 130 años. La llegada de Manco Capac y su compañera Mama Ocllo al Cuzco (aproximadamente 1200 años D.C.), procedentes del altiplano, “salidos” del lago Titicaca según la leyenda y enviados por su Padre el Sol para enseñar una nueva forma de vivir mediante la transmisión de sus conocimientos en agricultura, ganadería, textilería y artes. Esto marca el inicio de una nueva etapa de la cultura quechua.

Modelo exitoso

Después de que su liderazgo fuera aceptado por el pueblo, iniciaron un plan de expansión en base a la demostración de los logros que habían tenido en pocos años. Transformaron al pueblo quechua en un grupo humano libre de las angustias del hambre, creciendo en paz y dentro de una organización en la que el Hatunruna (hombre de pueblo) sabía que estaba protegido él y su familia tanto de las inclemencias de la naturaleza como en sus necesidades básicas, condición para una subsistencia decorosa. Con estos primeros logros económicos y sociales los fundadores del Imperio consiguieron una expansión en un radio de 50 kilómetros.

Posteriormente con los sucesores de Manco Capac, esta forma vida y de organización se fue extendiendo a otros pueblos mediante la simple persuasión, la asimilación voluntaria y en algunos casos mediante cruentas batallas contra culturas que estaban desarrolladas y que se resistieron a ser parte del Imperio. La época de gran crecimiento y expansión se inicia, con el reinado de Huiracocha (1410).

Sobre la etapa de florecimiento existen dos versiones de los cronistas. Una en la que describen a los emperadores solamente bonachones y generosos, y otra como encarnizados guerreros, conquistadores crueles y hábiles en el chantaje diplomático. Es probable que su comportamiento estuviera en cada caso condicionado por la actitud de los pueblos que iban a ser incorporados a su dominio y que ambas situaciones deben haberse producido durante los diferentes reinados.

Cualquiera que hubiera sido la forma la incorporación de nuevos pueblos, la estrategia que usaron los incas para su mejor gobierno se basaba en una primera etapa de estudio de los usos y costumbres de los pueblos que se iban a incorporar, mediante el análisis detallado de los informes que les traían observadores que ellos enviaban y de los relatos que les proporcionaban los pueblos vecinos ya pertenecientes al Imperio. Luego venía una etapa de negociación diplomática, en la que los Incas les hacían llegar a estos pueblos la oferta de un respeto irrestricto a sus propios dioses, del reconocimiento de su nobleza, del mantenimiento de sus autoridades, cuyos privilegios no les eran recortados y de la oferta siempre cumplida de un mayor bienestar económico. Todos los campesinos sabían que siempre contarían con un “tupo” (extensión de tierra que en cada zona tenían un área diferente) por cada hombre y medio “tupo” por cada mujer para producir sus propios alimentos con modalidades de trabajo de ayuda mutua tales como la “minka” y el “ayni”, que consistía en la colaboración de todo el grupo familiar en las tareas de siembra y cosecha u otras labores comunales que beneficiaban a los poseedores de las tierras.

Es importante señalar que había una especial consideración por los ancianos y minusválidos que no estaban en condiciones de trabajar y a los que el estado les garantizaba la manutención y el respeto durante toda su vida.

Respeto a la cultura

La relación que establecían con los pueblos conquistados era de reciprocidad. Los incas les respetaban sus tradiciones, sus autoridades, sus posesiones y a cambio de esto los conquistados asumían la responsabilidad de contribuir con su trabajo a la producción de bienes para sus gobernantes, respetar y rendir culto al sol y en consecuencia a su hijo el Inca y estar dispuestos a recibir nuevos conocimientos que les permitieran superar la miseria y mantener una economía próspera y estable. Los incas introdujeron en el Imperio la ideología de que el trabajo era obligatorio porque era una forma de bienestar y felicidad además de ser sagrado. Un compromiso de los nuevos súbditos era aprender el idioma quechua.

No obstante las grandes dificultades naturales de la vasta zona del Imperio en la que se tenía una costa totalmente arenosa por la ausencia de lluvias y agua, una escarpada sierra con muy pocas tierras planas y una selva húmeda, lluviosa y difícil de incorporarla a las labores agrícolas; desarrollaron un alto grado de tecnología hidráulica, hicieron experiencias genéticas en agricultura y aumentaron la eficiencia en las labores de ganadería. Sin duda sus conocimientos en arquitectura, astronomía, matemáticas, minería, orfebrería, les permitieron fortalecer los lazos entre los distintos pueblos y asegurar una alta bonanza económica.

Previsión social

Este pueblo fue el primero del mundo en practicar la previsión social. De la producción que se extraía de las tierras asignadas al inca y al culto religioso sólo una pequeña parte cumplía su finalidad primera. El resto, previamente sometido a tratamientos de deshidratación y acondicionamiento para almacenaje prolongado era guardado en depósitos, llamados “Tambos”, ubicados cada veinte o treinta kilómetros de su red vial, que servían para atender a aquellos pueblos que debido a catástrofes naturales o de otro tipo no podían contar con suficiente alimento. Esta ayuda duraba hasta que se recuperaran de esta contingencia. Por esto, pertenecer al Imperio de los Incas era sinónimo de seguridad y tranquilidad social.

Educación para el liderazgo

La educación inca estaba dividida en dos niveles, una para la élite, esto es la nobleza y que era una educación formal que duraba aproximadamente 4 años y se impartía en los “yachayhuasi” (Casa del Saber) y los “acllahuasi” (Casa de las Vírgenes). En la primera se enseñaban principalmente, lengua y retórica, religión, matemáticas, el arte de los quipus, historia, conocimientos esotéricos, estrategia política y militar. Los alumnos eran varones hijos del inca y de la nobleza y de curacas de los pueblos conquistados. En el Cuzco, en la llamada Casa de las Serpientes se reunían los alumnos con los amautas (maestros), y con los quipucamayoc que pertenecían a la descendencia de cada uno de los incas y eran los encargados de contar la historia oficial. Desde la época de Pachacutec (1438-1471) los quipucamayoc estaban obligados a hacer cantares históricos relativos a las hazañas de cada Inca. A la muerte de un inca se reunía a estos historiadores para investigar si el Inca debía ser honrado por su valentía o buen gobierno. Un Consejo de ancianos analizaba la historia y si el inca había perdido algunas de las provincias recibidas de su padre y “hubiese usado de bajezas y poquedades o había salido cobarde, amigo de holgar y dado a vicios, sin acrecentar el señorío de su imperio”, como cuentan los cronistas, mandaba que de este quedase poca memoria o casi ninguna.

Algunos cronistas llegan a mencionar que hubieron hasta 90 Incas, pero solo 14 fueron los merecedores a quedar registrados por la memoria colectiva. Estas hazañas eran compuestas “por las retóricas abundantes de palabras que supieran contar los hechos en buen orden”.

En algunas celebraciones incas, principalmente en el Intiraymi (Fiesta del Sol) en los días de nacimiento, en bodas, en los entierros se sacaban los fardos funerarios de los antiguos gobernantes y el quipucamayoc contaba la historia de su antecesor ayudado por instrumentos mnemotécnicos de los quipus.

Los quipus eran un conjunto de cuerdas de diversos tamaños, colores y clases de lana, unidas por nudos, que tenían una doble lectura: por cuerda o de conjunto. Había quipus estadísticos, ideográficos e históricos que permitía registrar sucesos.

A las mujeres les enseñaban el arte del tejido fino, religión, artes culinarias y normas sociales cortesanas.

La educación para el resto de la población era más empírico y concernía a los campesinos. Esta educación era obra de la familia y de la sociedad en su conjunto.

Respeto a la tradición

Los incas tuvieron conocimientos prácticos frutos de la observación y de la experiencia que eran transmitidos por la tradición oral, tradición que también recogió el bagaje cultural de las antiguas y grandes civilizaciones que estuvieron asentadas en la llamada etapa de Desarrollos Regionales, desde aproximadamente 100 años después del nacimiento de Cristo hasta aproximadamente 1350 años y que incluyen a pueblos como el Mochica, Chimú, Wari, Paracas, Tiahuanaco, Aymaras y otros. Estas culturas nutrieron a los incas quienes perfeccionaron sus conocimientos y recogieron lo mejor de sus experiencias para formar su gran Imperio.


Cuidado de la salud

En este campo de conocimiento la salud fue muy importante principalmente porque la nutritiva y regular alimentación que tenían les permitía una fortaleza física envidiable. En caso de enfermedad conocían un sinnúmero de plantas y hierbas que les servían para preparar variedad de medicinas, practicaban la sangría e inclusive llegaron a realizar trepanaciones craneanas con mucho éxito, ayudándose con un instrumental inventado por ellos.

La relación madre e hijo se daba dentro del marco de la tradición en la que la madre alumbraba sin ayuda. Inmediatamente luego del parto ella y el bebé se iban al río más cercano. La madre se bañaba y bañaba al recién nacido pensando que así fortalecía su cuerpo para soportar la inclemencia de la vida en la Cordillera Andina.

Hábitos desde la cuna

El recién nacido no dormía con los padres. Lo hacía en una red colgada especialmente para él, fuertemente envuelto con las manos pegadas al cuerpo y era alimentado con leche materna sólo tres veces al día. En este proceso de alimentación la madre no tomaba al niño en brazos sino que acercaba el busto a la boca del niño. La razón para esto era evitar que el recién nacido se acostumbrara a estar en brazos. Al crecer el niño se le cavaba un hueco en el suelo donde se le tenía dándole algún juguete para su distracción. Durante la crianza de los hijos no les entregaban regalos y apenas el niño comenzaba a caminar se iniciaba un proceso de disciplina y de enseñanza que a diferencia de la que recibían los nobles era espontáneo y comunal y lo recibía en el seno de la familia y del Ayllu (grupo familiar unido por lazos de sangre y religión que era la institución básica de la sociedad. Entre los 3 y 4 años el niño comenzaba a asumir responsabilidades en la actividades económicas de la familia, tales como pastorear y alimentar a los animales domésticos menores (llamas, alpacas, conejos, perros), más adelante aprendería los secretos del cultivo y crianza del ganado. Los padres seguían de cerca el proceso de crecimiento y maduración psicológica de sus hijos siendo condescendientes, por lo general, con las faltas menores (desobediencia a los padres, embriaguez, intromisión en propiedad ajena) que cometían en su época juvenil y con las faltas que violaban leyes expresas eran muy severos en sus castigos porque de acuerdo a las normas legales los padres eran corresponsables de las faltas que pudieran cometer sus hijos menores.

Las fiestas principales que se celebraban estaban ligadas a las actividades del campo tales como la cosecha, la siembra, la esquila (corte de lana) y los festejos al Inca y al Sol. Una fiesta importante a nivel familiar era la del corte de pelo del nuevo hijo. Al recién nacido no le cortaban el cabello hasta los 2 años y para esta ceremonia se escogía un padrino y al niño se le hacía muchas trenzas en el pelo. El padrino era el primero en cortar una de las trenzas y en entregar su regalo y luego hacían lo mismo los demás invitados. Esta era la única vez en que el niño recibía regalos. Cuando era un niño del pueblo la fiesta duraba de dos a tres días y cuando era un niño de la nobleza duraba hasta 20 días. Recién en esta ceremonia se ponía el nombre al nuevo hijo. Actualmente la costumbre del “corte de pelo” se mantiene en familias de los pueblos andinos.

La cosmovisión de los incas recogía tres categorías: el Hananpacha (mundo de arriba o cielo), Kaypachac (mundo de aquí, de los hombres) y Ujqupachac (el mundo de los muertos y de los gérmenes).

Respeto a la vida

La moral, como la de todos los pueblos agrarios era muy rígida y el código que practicaron todos los súbditos de los incas por mandato de estos sintetizaba los valores principales de su cultura, tan es así que inclusive se usaban como saludo diario. Estas tres máximas eran: Ama Sua, Ama Llulla, Ama Quella (no robar, no mentir y no holgazanear). Tenían un derecho penal muy drástico y se señala que existían nueve delitos que eran casi siempre castigados con la muerte; delitos de status (intentar sustituir a las autoridades locales o imperiales violando su autoridad), de lesa majestad (atentar o injuriar al sol o la nobleza), contra la religión (privilegiar sus dioses locales en desmedro de sumisión frente al sol y los incas), contra la administración (no respetar las sentencias judiciales, evadir el servicio militar y la participación en las actividades de trabajo comunal), contra los deberes de función (recibir sobornos, favorecer a familiares, no aplicar estrictamente las leyes), contra el tributo (no trabajar las tierras asignadas al Sol, al Inca y a los religiosos), contra la propiedad (apropiarse de ganado, de vestidos u otros bienes propios de terceros) y contra la vida y la salud (asesinatos, adulterio, falta de cuidado y de limpieza en el hogar; en este último caso la población estaba obligada a tener abierta la puerta de su casa durante el día porque EN el cualquier momento podría pasar una autoridad e ingresar a la vivienda o constatar si estaba ordenada y limpia). Los españoles según los cronistas, quedaron impresionados del respeto a la propiedad y a la vida que tenían los habitantes del Imperio.

Dentro de este contexto es fácil de explicar la no violencia en la vida comunal diaria.

Liderazgo

El prestigio del inca como hijo del sol que lo convertía en un semidiós unido al poder que desarrolló y a la auténtica preocupación que demostraba por sus súbditos determinaba que su palabra, siempre respaldada por hechos, fuera aceptada como válida para suscribir cualquier compromiso con sus pueblos vecinos y mantener así la veneración y la sumisión de todos sus vasallos (los Incas nunca violaban las leyes y su ejemplo debía ser seguido). Como muestra de la misión religiosa de la que los Incas se sentían depositarios en su propósito de construir un gran imperio, cuentan los cronistas españoles que el inca Pachacutec, el más célebre gobernante del Imperio, envió espías al pueblo de los Chuchos y los Mojos (al sur de Chile) para tomar conocimiento del grado de desarrollo y posible peligrosidad. Estos le informaron “que los naturales eran brutísimos, peores que bestias...”. El Inca se siente penetrado de conmiseración por estos hermanos lobos y “volviendo el rostro evangélico”, sintiéndose sublime dice: “ahora es mayor forzosa la obligación que tenemos de conquistar los Chiriguanaes, para sacarlos de los torpezas y bestialidades en que viven y reducirlos a vida de hombres, pues para eso nos envío nuestro padre el Sol”.

Estructura social y económica

El Inca y la familia imperial estaba en la cúspide de la pirámide social, su gobierno era absolutista y teocrático. Siendo hijo del Sol, él también era un Dios. El pueblo lo llamaba “Zapallan Inca” que significaba “paradigma, modelo supremo y ordenador de todo lo existente”.

La Colla era la esposa legítima y al inicio del Imperio se realizaron algunos matrimonios de conveniencia con hijos de curacas y posteriormente primó el matrimonio entre hermanos para mantener la pureza de la sangre. Esto no impedía que el Inca tuviera el número de concubinas que quisiera.

El segundo nivel lo conformaba la nobleza que era principalmente por vínculos de sangre y eran quienes ejercían los cargos principales para manejar la economía, la política, la religión y los ejércitos. El siguiente nivel estaba conformado por los miembros de las tribus originarias quienes eran considerados como parientes de los Incas. Para distinguirse usaban grandes pendientes que les alargaban las orejas, razón por la cual fueron llamados “Orejones”.

Con la expansión del Imperio se creó y desarrolló una nobleza de privilegio cuyos miembros tenían un status nobiliario por vivir cerca al Cuzco y tenían acceso a ciertos privilegios por la lealtad con que cumplían las misiones que le encomendaba el Inca.

La nobleza curacal (curacas) la conformaban los jefes o reyes de las tribus conquistadas que conservaban sus puestos siempre que fueran fieles y útiles para el Imperio. Sus hijos eran educados en el Cuzco para que aprendieran la historia y cultura Inca y garantizar así su lealtad al Imperio.

El sucesor del trono no era necesariamente el hijo mayor del gobernante sino el que había demostrado ser el más apto para el gobierno. Éste era puesto a prueba durante un periodo de coreinado con su padre para verificar sus cualidades.

Al final de esta pirámide estaban los Hatunrunas que era el pueblo que tributaba al estado mediante la prestación de su fuerza de trabajo laborando en las tierras del estado y del culto, en funciones artesanales del tejido y sirviendo rotativamente en el ejército Imperial. Estos no eran siervos ni esclavos, sino que tenían la condición de miembros activos de los Ayllus.

El Imperio estaba dividido en cuatro regiones (suyos) y por eso se le conocía como Tahuantinsuyo y era controlado por los “Apus”. Estos cuatro representantes del Inca gobernaban con otros tres “Apus” menores por cada suyo (miembros de la nobleza de sangre) y los 16 constituían en su conjunto el Consejo Imperial. Cada provincia tenía un gobernador propio que dependía del Inca y del Consejo y que tenía facultades políticas, militares y tributarias. Existían también los inspectores o visitadores (Tucuyricuc) que viajaban por todo el Imperio para supervisar las labores de gobierno y finalmente estaban los curacas que eran los gobernantes de una provincia. Utilizaron una organización decimal para el manejo administrativo y militar. Cada 10 familias tenían un jefe, a su vez 50 familias tenían otro jefe, 100 familias otro jefe, y así sucesivamente cada 500, 1000, 5000 y 10,000 familias.

Las tierras de cultivo eran divididas en tres sectores: una para el estado (el Inca y la nobleza), otra para el Sol (de la que vivían los sacerdotes) y la tercera para los Ayllus. El tributo que pagaban los miembros del pueblo era la fuerza de trabajo con la que contribuía para sembrar y cosechar las tierras del Inca y del Sol. Dentro de este reparto se tenía en cuenta a los ancianos e inválidos y el trabajo de siembra y cosecha lo hacían mediante la modalidad de trabajo comunal.

Asimismo, anualmente se repartía entre las familias fibra de lana de alpaca para el tejido y confección de ropa.

La economía de los Incas se basaba en el intercambio de productos agrícolas, los miembros de los Ayllus tenían esa como su ocupación principal. En una sociedad como esta no había posibilidad de saltar de un estrato social a otro. Uno de los símbolos de esta división social era el hecho de que sólo la nobleza y los sacerdotes podían utilizar el oro y la plata para adornar su vestimenta, para hacer su vajilla y adornarse con joyas. Los sacerdotes utilizaban estos dos metales para elaborar los utensilios del culto. El pueblo podía utilizar el cobre para sus adornos personales e instrumentos de trabajo. Durante el Imperio de los Incas no existieron ni sirvientes ni esclavos. La ropa y los alimentos para la nobleza y los sacerdotes la preparaban las mujeres que vivían en los Acllahuasi (Casas de las Vírgenes). Al final del Imperio apareció una nueva categoría llamados “Yanaconas” cuya condición especial podía de alguna manera parecerse a la de un sirviente.

Persuasión y coherencia

Su mensaje de paz era persuasivo, positivo y con ejemplos de promesa ya cumplida en pueblos vecinos. No se apropiaban de los bienes materiales ni espirituales, ofreciendo en cambio mejorar las condiciones de vida de todos y principalmente de quienes menos tenían dándoles seguridad inmediata y durante el resto de su vida. Esto no podía sino llegar al sentimiento del pueblo. Pero más aún este mensaje se inscribía en un marco coherente (teocracia y ordenamiento estable del mundo), la conducta respetuosa hacia los conquistados, las ventajas inmediatas y mediatas, el contexto social permitían que la predica Inca fuera aprehendida y de fácil aceptación.

Beneficios y comunicación interpersonal

Los incas comprendieron que no bastaba con incorporar nuevos pueblos a su Imperio sino que era necesario consolidar su organización y garantizar su lealtad hacia los gobernantes. Por esta razón decidieron que una forma de impulsar y difundir sus ideas en los pueblos más atrasados o en los que consideraban que la paz podía quebrarse era la comunicación interpersonal mediante la presencia de grupos humanos cuya lealtad al Inca estaba probada y que tenían conocimiento desarrollado de la organización, el idioma, y las técnicas de cultivo que se quería implantar.

Para esto establecieron el sistema llamado de los “Mitiyacunas” o “Mitimaes”. Eran grupos de Ayllus que en algunos casos llegaban hasta 10,000 familias que se trasladaban de un territorio del Imperio hacia otro donde podían surgir dificultades sociales capaces de romper la armonía y la paz social. Los grupos trasladados sustituían a igual número de familias que eran llevadas al sitio de origen de estos Ayllus leales. Normalmente solamente se trasladaban a la gente del Pueblo porque los curacas y el resto de la nobleza permanecía en su lugar de origen. Los que llegaban eran leales al Imperio y obedientes de sus leyes, conocían las tecnologías, los usos y costumbres de los Incas y sabían que debían proceder con prudencia y cautela en su nueva ubicación a fin de que no se produjeran conflictos sociales. A los que eran desplazados se les recibía en un territorio ocupado por gente leal al Imperio, asimilándolos así a su cultura de manera progresiva.

Ojos y oídos itinerantes

Dentro de este contexto pusieron sumo cuidado en mejorar y trasmitir los conocimientos para mejorar la salud, combatir plagas, mejorar la alimentación y en general las condiciones de vida de millones de súbditos gracias a un circuito de información y comunicación altamente eficiente. Este circuito se complementó con la prontitud con que los chasquis le hacían llegar al Inca las noticias de los lugares más apartados del imperio y con el sistema de los llamados “Tucuyricuc” (el que todo lo ve y todo lo oye), funcionarios itinerantes encargados de vigilar el cumplimiento de las leyes y de los deberes por parte de los gobernadores y curacas, que viajaban por todo el territorio con la facultad de imponer premios o castigos a quienes cumplían funciones de gobierno delegadas por el Inca.

Los incas lograron desarrollar mecanismos propios para crear en su Imperio un gobierno estable que buscaba una mejor calidad de vida para millones de habitantes del extenso territorio que dominaban. A puertas de un nuevo milenio sigue asombrando al mundo el complejo sistema de comunicación social por ellos desarrollado.


Bibiliografía
1. “La Cronica Del Peru” - Cieza De Leon, Pedro - Ediciones Peisa, 1973.
2. “Comentarios Reales De Los Incas” Tomos I, Ii Y Iii - Garcilaso De La Vega, Inca - Ediciones Peisa, 1973.
3. “Del Ayllu Al Cooperativismo Socialista” - Castro Pozo, Hildebrando - Ediciones Peisa, 1973.
4. “Mito, Tradicion E Historia Del Peru” - Porras Barrenechea, Raul - Ediciones Peisa, 1973.
5. “El Tragico Fin Del Imperio Inca” - Prescott William H. - Editions De Cremille, Geneve 1972.
6. “El Indio Y El Poder En El Peru” - Fuenzalida, Fernando Y Otros - Moncloa Campodonico Editores Asociados, 1970.
7. “Nueva Historia General Del Peru” - Lumbreras, Luis G. Y Otros - Mosca Azul Editores, 1972.
8. “Los Origenes De La Civilizacion En El Peru”, Lumbreras, Luis G. - Editorial Milla Batres, Lima 1974.
9. “Nuevo Compendio De Historia Del Peru” - Tamayo Herrera, Jose - Lima 1985.
10. “Incas, Virreyes Y Presidentes Del Peru” - Ediciones Peisa, 1973.

Lecciones Aprendidas

INFORME DE PARTICIPACIÓN Y APROVECHAMIENTO
CURSO INTERNACIONAL
"PROTECCIÓN SOCIAL Y NUEVAS POLÍTICAS SOCIALES"
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 18 al 29 de agosto de 2008

Autor: Carlos Eduardo León Ureña

Asamblea Legislativa, Universidad de Costa Rica
Dirección: Edificio Sión, Costado Sur del Parque Nacional.
San José, COSTA RICA
Correo-e:
carlosleonu@gmail.com
cleon@asamblea.go.cr
Asesor de la Fracción del partido Acción Ciudadana


Este documento tiene como finalidad informar sobre la participación del suscrito en el Curso Internacional "Protección Social y Nuevas Políticas Sociales", organizado por CEPAL a través de ILPES y con la colaboración de la cooperación española, entre el 18 y el 29 de agosto de 2008.


Lecciones aprendidas

Fueron muchas las lecciones aprendidas, pero me concentro a continuación en aquellas que encuentro más cercanas a las labores legislativas y por tanto a nuestros intereses.

Si bien los módulos sobre los sistemas de salud, de pensiones y de evaluación de programas resultaron muy interesantes, por afinidad personal con la temática me concentré en los Programas de Transferencias Condicionadas (PTC, caso del Programa "Avancemos" en Costa Rica) y en lo relacionado con el mercado laboral. En este sentido, puntualizo algunas enseñanzas que me parece podrían ser objeto de debate en nuestra fracción.


Lección aprendida Nº 1. Conviene impulsar un Pacto Social porque "sin chocolate no hay cacao"

Un experto de CEPAL se atrevió a lanzar la provocativa hipótesis de que "la mejor política social es la generación de empleo". Discutible el punto pero revela que estudios recientes tienden a vincular, con mayor intensidad que años atrás, la generación y formalidad en el empleo con la finalidad y efectividad de la política social.

La lección aprendida en este caso consiste en comprender que para establecer verdaderas políticas de Estado –de largo plazo- en materia de política social, se debe atender con carácter prioritario la consecución de equilibrios políticos para incentivar el dinamismo económico y a la vez extraer de ese dinamismo los recursos necesarios para financiar la política social. La consecución de esos equilibrios, señalan los estudiosos cepalinos, ha de lograrse a través de un Pacto Social que debe involucrar a quienes "generan la riqueza" y a quienes "la distribuyen".

El Pacto Social debe contemplar, en relación con la política social, contenidos como las responsabilidades fiscales; el financiamiento de la educación; la generación de empleos de calidad; el esquema de financiamiento de la seguridad social; y la consecución de la cohesión social.

Asimismo, conviene tener claridad respecto a la proporción de la inversión social que debe ser cubierta con contribuciones personales (sobre planillas) y la que debe ser financiada con presupuesto nacional. Y es que existen alternativas, por ejemplo, a diferencia de nuestro país, en Brasil y Cuba el sistema de salud se financia enteramente con el presupuesto nacional, y los resultados son calificados como exitosos.

Los aspectos relevantes para nuestra organización podrían pasar por imaginar y discutir la forma en que se debería instrumentalizar el pacto en materia de política social, si es que verdaderamente deseamos promover políticas de Estado duraderas y sostenibles.


Lección aprendida Nº 2. Urge institucionalizar una Rectoría del Sector Social

Las experiencias exitosas que repasamos demuestran que si bien las distintas instituciones que realizan prestaciones sociales deben especializarse cada vez más, resulta necesario que una instancia se constituya en ente rector y coordinador de las distintas iniciativas, y que tenga a cargo el diseño global del sistema de políticas e inversión social; la evaluación del desempeño del sistema y su ajuste en función de las evaluaciones; el establecimiento de prioridades de gasto y la conciliación o resolución de las diferencias que naturalmente surgen entre las instituciones.

En este sentido, no existen respuestas contundentes en relación con el tipo de ente que debería asumir la rectoría, si deben estar dentro o fuera del Poder Ejecutivo, hasta qué punto deben integrar participación de la sociedad civil, etc. No obstante, un experto de CEPAL señaló que se debería considerar seriamente que la rectoría del sector social esté incorporada al Ministerio de Haciendo o en general a los entes que asignan los recursos, criterio que generó alguna polémica.

Entre otras experiencias y alternativas consideradas, se señaló que en Uruguay, un país relativamente exitoso en esta materia, existe un Ministerio de Desarrollo Social consolidado desde hace algunos años y que constituye el ente rector de la política social. Sin embargo en este caso el desafío consiste en los espacios para incorporar a actores sociales, productivos y a los propios beneficiarios de la política social, en la definición de los lineamientos propios de la función de rectoría.

Además de un Ministerio de Desarrollo Social, se discutió la posibilidad de asignar a un ente autónomo la potestad de fungir como órgano rector, un ente autónomo que tenga suficiente expertiz técnica pero que integre, por ejemplo en su junta directiva, al Poder Ejecutivo y a los actores sociales más relevante en relación con la política social (¿podría ser el caso de un IMAS reforzado en Costa Rica?). Siguiendo la lógica de incorporar participación, se discutió la posibilidad de adicionar, a los usuales Consejos de Ministros del sector social, la participación de organizaciones sociales y productivas de forma tal que se configure un "consejo de ministros ampliado" como ente rector de la política social. Y para ir todavía más allá en la lógica de la participación, se discutió la posibilidad de asignar a un "Consejo Económico Social" dicha labor de rectoría, lo que en el caso de nuestro país haría trascender el carácter "consultivo" que se ha propuesto endosar a dicho órgano en un proyecto de ley que se discute en la actualidad.

En todo caso, los recientes cambios de sede de la Rectoría del Sector Social en Costa Rica, aconsejan dar una discusión amplia con respecto a la propuesta que debería hacer el PAC en materia de rectoría del sector social, con el mencionado desafío de incorporar en dicha labor la participación de las y los beneficiarios de la política social y de otras organizaciones sociales y productivas.


Lección aprendida Nº 3. Urge construir una Política Nacional de Empleo

Un aspecto generalmente débil de las políticas sociales en Latinoamérica, según los expertos de CEPAL, tiene que ver con su relativa distancia respecto al mercado laboral. En este sentido, CEPAL urge conjugar los productos que se espera de políticas sociales exitosas, entre ellos los contingentes de personas sanas y calificadas dispuestas a incorporarse al mercado laboral, con la generación de empleos de calidad, lo cual exige a los formuladores de política social interactuar y en lo posible amarrar acuerdos con los formuladores de política económica.

No obstante, no existen respuestas claras respecto al contenido exacto de lo que pueda considerarse una "política nacional de empleo", pues se supone que eso debe decidirlo cada país en función de su realidad y posibilidades. La utilidad de la lección aprendida consiste en tener la precaución de no dar por sentado que personas "egresadas" de los PTCs u otros programas sociales, ya tienen automáticamente la posibilidad de integrarse al mercado laboral. No es así, esas fuentes de trabajo se deben generar con el estímulo de las políticas públicas, lo cual evidentemente trasciende el ámbito de la política social entendida en los términos tradicionales de asistencialismo.

Un punto adicional, sujeto a discusión, señala que la capacitación para el trabajo es cualitativamente diferente al proceso de educación formal, pues este último trasciende el primero y no necesariamente está siempre orientado a conseguir la inserción laboral de los individuos, sino a lograr otras finalidades relevantes también para su desarrollo integral. Por tanto, parte de la lección aprendida consiste en establecer vínculos muy claros entre el sistema educativo y la formación para el trabajo, en función de la oferta real del mercado laboral, así como la necesidad de perfilar con políticas públicas el tipo de actividades productivas que generen empleos de calidad, y en la cantidad necesaria. Para nuestro país, que carece de algo que se pueda denominar "política nacional de empleo", parece que el tema resulta relevante, y una obligación para el debate interno en nuestra organización.


Lección aprendida Nº 4: Vigencia y proyección de los Programas de Transferencias Condicionadas (PTC) en el contexto internacional, a pesar de "dudas" que conviene discutir

La supuesta pugna entre políticas universales y políticas focalizadas conduce a una discusión falsa. La experiencia internacional actual y el criterio de CEPAL avalan que la política social debe complementar armónicamente tanto iniciativas de cobertura universal vinculadas generalmente a educación, salud y pensiones, como iniciativas focalizadas que actualmente se materializan en los PTC, pero diseñadas y ejecutadas de manera tal que se puedan satisfacer los criterios reseñados en las siguientes "lecciones aprendidas".

Entre las principales fortalezas que se reconoce a los PTC destacan la presunta certeza de que los recursos llegan mayoritariamente a quienes más los necesitan, a diferencia de las políticas universales que mayoritariamente llegan a las clases medias; asimismo, se han realizado estudios que certifican, como consecuencia de los PTC, un incremento de las tasas de matrícula sobre todo en primaria; una disminución del trabajo infantil; una mayor visita a centros de salud por parte de las y los beneficiarios; y mayores posibilidades de obtener información sobre los beneficiarios, sus necesidades y la "evolución" de sus condiciones.

Subsisten sin embargo algunas "reservas" sobre los PTC, que en general se atribuyen a su temprano desarrollo (en América Latina cobran plena vigencia después del año 2000) pero que han conducido a ricas discusiones al momento de formular políticas. Por ejemplo, se señala que los PTC han constituido una apuesta sumamente tibia en la región, pues en ningún caso los recursos totales asignados superan el 0,5% del PIB, muy inferior al 16% que en promedio se destina en Latinoamérica al "gasto social" y más lejano aún del 20% que según CEPAL destina Costa Rica a dicho gasto (por cierto, según estudios de CEPAL, Costa Rica invierte en gasto social proporcionalmente menos que otros países de la región; como porcentaje del gasto público total, nuestro país está invirtiendo sólo un 40,5% en gasto social mientras Uruguay destina el 75%, Chile el 69%, Bolivia el 60% y Panamá el 49%).

Tampoco en este caso existen respuestas claras sobre el porcentaje que cada país debería destinar a los PTC en relación con los destinados a las políticas universales, y la única consideración que se hizo es que ese equilibrio debe decidirlo cada país de acuerdo con su realidad (se supone que entre más pobre es un país más recursos debería destinar a los PTC y menos a las políticas universales, lo cual me parece discutible). Asimismo, un experto de CEPAL señaló que aunque no se cuenta aún con estudios acabados, existen evidencias de que los PTC han generado una sobrecarga de trabajo a las mujeres, que de repente deben administrar unos recursos y cumplir unas metas que muchas veces implican un cambio radical en sus costumbres; y también se establece que los PTC no han logrado incidir en un cambio de la "cultura de la pobreza", lo que tiende a perpetuar la consideración de "pobres" que algunas personas hacen de sí mismas. Finalmente, se destaca que en general no se ha hecho un esfuerzo importante para complementar, con inversiones en el sistema educativo y de salud, el gasto que se hace en los PTC, lo cual resulta un contrasentido porque los PTC tienden a generar mayor demanda de los servicios públicos de educación y salud, principalmente.

Creo que en relación con nuestra filosofía de las cañas de pescar, los cuestionamientos anteriores a los PTC podrían generar una discusión rica y afinar nuestras propuestas.


Lección aprendida Nº 5. Los PTC son más progresivos que las políticas universales

Según esta lección, las políticas universales contienen componentes regresivos toda vez que de sus beneficios generalmente se excluyen o autoexcluyen los grupos más pobres, y se benefician las clases medias y clases altas, de acuerdo con estudios de CEPAL. A su vez, las políticas focalizadas tienen un carácter mucho más progresivo porque atienden exclusivamente a quienes menos tienen, con recursos de toda la colectividad.

Un aspecto que explica la "regresividad" de las políticas universales en comparación con los PTC, tiene que ver con que una parte significativa de estas políticas -salud y pensiones-, se financian mayoritariamente a través de contribuciones personales, y la cuantía de los beneficios está en función de la cuantía de los aportes. Para el caso costarricense, quienes viven en la informalidad y no cotizan a la CCSS tendrán en el mejor de los casos una pensión del RNC muy baja en comparación con la pensión mínima contributiva, si es que logran acceder a ese beneficio.

Como costarricense me costó trabajo imaginar elementos regresivos en las políticas de educación, salud y otras que ha impulsado nuestra versión del Estado de bienestar, y cuya prestación, cobertura y calidad defendemos en nuestra organización. No obstante, los expertos de CEPAL han documentado que para "llegarle" a los grupos más desposeídos esas políticas universales son claramente insuficientes, y por tanto resulta más efectivo y necesario atenderles mediante PTCs.


Lección aprendida Nº 6. Dimensión temporal de los PTC y construcción de oportunidades "más allá" de esos programas

Las experiencias recopiladas por CEPAL destacan la necesidad de trabajar, paralelamente al desarrollo de los PTC, en políticas de generación de empleo; calidad y capacidad del sistema educativo; y la formación para el trabajo en el corto plazo.

En este sentido, es claro que no basta con subsidiar únicamente un aspecto de la formación de las personas y dejarlas luego a su suerte. Como formuladores de políticas, tenemos el desafío de establecer vínculos o puentes entre las diferentes etapas cuyo recorrido, de acuerdo con la experiencia, contribuiría realmente a superar la condición de pobreza.

Con respecto a este punto, existe un interesante programa que se desarrolla en Chile, el Programa "Puente", que establece claramente algunas condiciones que deben "estar listas" para cuando las y los beneficiarios de los PTC se "egresen" de dicha etapa de ayuda especial, la que evidentemente tiene un carácter temporal. Al respecto, nuestra Convocatoria a la Ciudadanía carece de una "ruta crítica" que señale etapas y temporalidades razonables para que quienes se beneficien de "las cañas de pescar" puedan luego seguir adelante por sus propios medios. Tampoco el programa "Avancemos" contiene un "más allá" del apoyo estatal para la educación secundaria.

La lección en este caso consiste en trabajar, paralelamente al desarrollo de los PTC, en la generación de empleo de calidad, en el fortalecimiento del sistema de educación pública y en la formación técnica para la inserción laboral en el corto plazo, con el fin de construir un "más allá" para los egresados de los PTC. Pero esta construcción constituye un desafío a nivel financiero, de alternativas, de prioridades, de estímulos, todo lo cual invita al debate.


Lección aprendida Nº 7. La unidad beneficiaria de los PTC debe ser la familia, no el individuo

De acuerdo con expertos consultores de CEPAL, existen estudios que revelan una mayor efectividad en los PTC destinados a la familia como un todo, en lugar de destinarlos a individuos, como hace el programa "Avancemos" en nuestro país.

Algunos criterios señalan que los lazos familiares y la naturaleza de sus necesidades más apremiantes –alimentación-, conducen a que los recursos monetarios supuestamente destinados a educación, salud o vivienda, sean normalmente desviados para solventar esas necesidades más apremiantes. Por tanto, para lograr los resultados esperados, no se puede desconocer que las familias tienen criterios de asignación distintos a los que pueda establecer un programa social, y que resulta más efectivo atender esas necesidades de la familia con el fin de que los recursos para educación, por ejemplo, puedan ser realmente destinados para ese fin.

En la atención y seguimiento al uso de recursos en el núcleo familiar, en función de los objetivos del programa social de que se trate, resulta fundamental la figura del promotor social, que se encargue directamente de visitar a determinadas familias, como lo hace el exitoso Programa "Puente" en Chile.

Por supuesto que lo anterior plantea un serio dilema financiero, pues evidentemente resultará más costoso atender las necesidades de toda una familia que las de un joven al que se le financia su educación secundaria, pero el debate está abierto y la experiencia internacional parece ser clara en el sentido apuntado. Sin duda un nuevo tema para el debate interno de la fracción en el proceso de construcción de una política social efectiva, sostenible e integral.


Lección aprendida Nº 8. Integralidad: Los PTC deben incluir "combos" o paquetes de beneficios, no sólo educación

Una lección que me parece útil para el caso de Costa Rica, señala que experiencias internacionales exitosas recomiendan brindar paquetes de beneficios y no sólo becas para la educación, como se hace en el país actualmente.

En este sentido, los PTC deberían incluir también beneficios en materia de salud preventiva (sobre todo la que descansa en la acción de redes comunitarias); la formación para el trabajo (según un criterio discutible, la educación como proceso de largo plazo trasciende las necesidades de capacitación e inserción laboral en el corto plazo); beneficios en materia de vivienda digna; en la atención psico-social para prevenir o revertir la violencia intra familiar que se exacerba con el hacinamiento y el ocio; la atención y prevención de la drogadicción y el alcoholismo; entre otras múltiples necesidades usuales en los hogares que viven en condición de pobreza.

Cabe reiterar que dichos "paquetes" o "combos" de beneficios están en relación directa con la unidad beneficiaria que recomiendan las experiencias exitosas internacionales, es decir la familia. Asimismo, es importante destacar que brindar estos combos en lugar de beneficios por separado, exige un mayor nivel de coordinación entre las distintas instituciones que brindan cada uno de esos servicios, lo cual a su vez conduce al importante tema de la Rectoría del Sector Social, un tema espinoso en la realidad costarricense que debemos abordar con claridad.

Cabe nuevamente advertir que la posibilidad de brindar "combos" de beneficios sin duda encarece los PTC y exige un importante nivel de coordinación y de rectoría, aspectos que no son abordados con suficiente profundidad en la Convocatoria a la Ciudadanía y que por tanto exigen discusión.


Lección aprendida Nº 9. Combinar prestaciones monetarias con prestaciones en especie

Otra lección consiste señala la conveniencia de combinar el otorgamiento de dinero en efectivo a familias pobres con beneficios "en especie como los servicios de salud, educación, vivienda, etc.

En este sentido, el desarrollo de capacidades para administrar dinero y establecer prioridades de gasto en función de las necesidades reales, constituye una tarea paralela que bien conducida y monitoreada permite a los beneficiarios ir generando una cultura y una responsabilidad colectiva en el núcleo familiar, que necesariamente deben compartir todos los integrantes y no sólo las mujeres jefas de hogar.


Lección aprendida Nº 10. Otras "condicionalidades" que deben contener los PTCs

Expertos de CEPAL argumentaron que, como la tendencia internacional es brindar "paquetes" de beneficios a familias enteras, es necesario considerar condicionalidades propias de la estructura y la convivencia familiar. Por ejemplo, se señala que el cuido de niños, adultos mayores, personas con discapacidad o enfermos ("economía del cuidado"), que es usual en las familias, debe considerarse una condicionalidad y en función de su cumplimiento otorgar determinados beneficios a quienes se encargan de ello, pues sin duda se trata de una actividad útil para la sociedad y de interés público, de la que el Estado debería ocuparse si no lo hiciera la familia. También se señaló que en algunos PTC de Uruguay, se ha considerado una "condicionalidad" la realización de determinados trabajos comunales por parte de algunos miembros de la familia.

Es importante señalar que en todo caso la tendencia internacional es a crear condicionalidades, pues ellas obligan a los beneficiarios a realizar determinados esfuerzos y emprendimientos que luego derivan en su beneficio, y de esa forma se alejan del asistencialismo tradicional.

Programa de Actividades

CURSO “PROTECCIÓN SOCIAL Y NUEVAS POLÍTICAS SOCIALES”
Centro de Formación de la Cooperación Española / AECID Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 18 al 19 de agosto 2008
PROGRAMA

Día

AM

PM

1

PANORAMA ECONÓMICO Y SOCIAL

Andras Uthoff

POLÍTICA SOCIAL MERCADO DE TRABAJO HISTORIA / ENCUADRE Andras Uthoff

2

LAS PENSIONES-PREVISIÓN SOCIAL

Andras Uthoff

DIÁLOGO / TALLER Andras Uthoff / Juan Carlos Ramírez

3

IMPORTANCIA Y DIVERSIDAD DEL DISEÑO Francisco Pérez

SISTEMAS DE SELECCIÓN-FOCALIZACIÓN (sectorial, geográfica, hogar) Francisco Pérez

4

Métodos / pro-con / incentivos Experiencias (Colombia-Chile) Francisco Pérez

LECTURAS / TALLER Francisco Pérez

5

TALLER Roles. Rediseño programa complejo

LECTURAS / TALLER

6

LA SALUD (Financiación-Sistemas)

Ramón A. Castaño

TALLER

7

LA SALUD (Microeconomía-Institucionalidad-Regulación) Ramón A. Castaño

TALLER

8

LOS NUEVOS PROGRAMAS ANTI-POBREZA

Olga Lucía Acosta

DIALOGO / TALLER

9

EXPERIENCIAS DE EVALUACIÓN

Francisco Pérez

TALLER Estudios casos

10

EVALUACIÓN

CLAUSURA


El Grupo Humano

EMBAJADA DE ESPAÑA EN BOLIVIA
CURSO “PROTECCIÓN SOCIAL Y NUEVAS POLÍTICAS SOCIALES”
LISTA DE PARTICIPANTES
18 AL 29 DE AGOSTO DE 2008

COORDINADORES ORGANISMO INTERNACIONAL

1.- María Soledad Pascual Kelly
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Av. Dag. Hammarskjold 3477 Vitacura. Santiago, CHILE
Teléfonos: (56-2)2102000
Correo-e: sol.pascual@cepal.org.
Coordinadora de Cursos
Página web: www.cepal.org/ilpes

2.- Juan Carlos Ramírez Jaramillo
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Av. Hammarskjold 3477, Vitacura. Santiago, CHILE
Teléfonos: (56-2)2102630
Director de ILPES
Página web: www.cepal.org/ilpes

PONENTES ORGANISMO INTERNACIONAL

3.- Andras Walter Rudolf Uthoff Botra
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Charles Dickens # 1518, Vitacura. Santiago, CHILE
Teléfonos: (56-2)
Correo-e: andrasut@gmail.com
Consultor


4.- Olga Lucía Acosta Navarro
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Carrera 13 A # 28-38 Of. 210. Bogotá, COLOMBIA
Teléfonos: (57-1)3368563
Fax: (57-1)3368501
Correo-e: olgalucia.acosta@cepal.org
Directora Oficina de Bogotá
Arenales 583 / Casilla 875 / Tel. (591-3) 3351311 / Fax 3322217 / htpp://www.aeci.org.bo /correo-e: cifaeci@aeci.org.bo / Santa Cruz de la Sierra - Bolivia

5.- Ramón Abel Castaño Yepes
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Calle 14 # 4-69. Bogotá, COLOMBIA
Teléfonos: (57-1)5420159
Correo-e: ramonabel@yahoo.com
Consultor


6.- Luis Francisco Pérez Calle
Comisión Económica para América Latina y el Caribe / Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social, (CEPAL/ILPES)
Dirección: Diagonal 40 A Nº 14-66. Bogotá, COLOMBIA
Teléfonos: (57-1)2454328
Correo-e: fperezcalle@post.harvard.edu
Consultor


PARTICIPANTES ARGENTINA

7.- Verónica Iliana Herrero Zamora
Universidad Nacional de Córdoba
Dirección: Av. Gral. Paz 151 Piso 2º Centro de Estudios Avanzados Unidad Ejecutora. Córdoba,
ARGENTINA
Teléfonos: (54-351)4334084
Fax: (54-351)4334084
Correo-e: vherrero@eco.unc.edu.ar
Docente - Investigadora
Página web: www.cea.unc.edu.ar

8.- Ernesto Abel Martínez Tarraga
Administración Nacional de la Seguridad Social, ANSES
Dirección: Mitre 355. Salta, ARGENTINA
Teléfonos: (54-387)4311032
Fax: (54-387)4319796
Correo-e: eamartinez@anses.gov.ar
Jefe Provincia de Salta
Página web: www.anses.gov.ar

BOLIVIA

9.- Marlene del Rosario Gutiérrez Olivera
Servicio Nacional del Sistema de Reparto, SENASIR
Dirección: Calle Puerto Suárez Nº 51. Santa Cruz de la Sierra, BOLIVIA
Teléfonos: (591-3)3392831
Fax: (591-3)3392831
Correo-e: marlenguty@hotmail.es
Administradora Regional
Página web: www.senasir.gov.bo

10.- Jesús Liliana Gutiérrez Ríos
Gobierno Municipal Autónomo de Santa Cruz de la Sierra
Dirección: Sub - Alcaldía Municipal Distrito Nº 9 4. Santa Cruz de la Sierra, BOLIVIA
Teléfonos: (591-3)3547933 / 3201413 Cel. (591) 70844447
Fax: (591-3)3547933
Correo-e: movimientotercermilenio@hotmail.com / jesuslilianagutierrez@yahoo.es
Encargada de Desarrollo Humano


11.- José Damián Jiménez Viruez
Superintendencia de Pensiones, Valores y Seguros
Dirección: Calle Reyes Ortiz Esquina Federico Suazo, Torres Gundlach, Torre Este, Piso 4. La Paz,
BOLIVIA
Teléfonos: (591-2)23331212
Correo-e: djimenez@spvs.gov.bo
Jefe de Estudios
Página web: www.spvs.gov.bo

12.- David Laura Calliconde
Seguro Social Universitario
Dirección: Av. 6 de Agosto entre Campos y Pinilla Hospital del SSU. La Paz, BOLIVIA
Teléfonos: (591-2)2434262 Int. 226
Correo-e: drlauradavid@hotmail.com
Médico Auditor, Evaluador de Servicios de Salud


13.- Luis Fernando Moreno Suárez
Municipalidad de Montero
Dirección: Plaza Principal 2 de Diciembre. Montero, BOLIVIA
Teléfonos: (591-3)9220125
Fax: (591-3)9220125
Correo-e: fermoreno@hotmail.com
Asesor Económico


14.- Javier Ernesto Muñoz Pereyra
Prefectura del Departamento de Santa Cruz
Dirección: Av. Omar Chávez Ortiz s/n Edificio Ex-Cordecruz. Santa Cruz de la Sierra, BOLIVIA
Teléfonos: (591-3)3636553 Cel (591)72140095
Correo-e: javierernesto71@gmail.com
Director de Políticas y Programas Sociales

BRASIL

15.- Aline Souto Maior Normando
Ministerio de Salud y Prefectura de Río de Janeiro
Dirección: Rua das Laranjeiras 374. Río de Janeiro, BRASIL
Teléfonos: (55-21)22654783
Correo-e: aline.soutomaior@ig.com.br
Asistente Social


CHILE

16.- Jazeel Corina Garay Lara
Fondo de Solidaridad e Inversión Social, FOSIS
Dirección: Estado 337 Departamento 729. Santiago, CHILE
Teléfonos: (56-2)2416591
Correo-e: jgaray@fosis.cl
Profesional de Estudios y Evaluación Social
Página web: www.fosis.cl

17.- Vilma Muñoz Garate
Instituto de Normalización Previsional, INP
Dirección: Alameda 1353 Piso 5, Centro. Santiago, CHILE
Teléfonos: (56-2)8709091
Fax: (56-2)8709250
Correo-e: vmunozg@inp.cl
Profesional de Apoyo en Beneficios Complementarios de Protección Social
Página web: www.inp.cl

18.- Macarena de Lourdes Rojas Pérez
Fondo de Solidaridad e Inversión Social, FOSIS
Dirección: Av. Francisco de Aguirre 731. La Serena, CHILE
Teléfonos: (56-51)222526
Fax: (56-51)219606
Correo-e: macarena.rojas@fosis.cl
Encargada Regional Programa Puente
Página web: www.fosis.cl

COLOMBIA

19.- Yenny Andrea Barrera Bernal
Alcaldía Municipal de Sogamoso
Dirección: Ed. Administrativo Plaza Seis de Septiembre. Sogomoso, COLOMBIA
Teléfonos: (57)87702040
Fax: (57)87706666
Correo-e: abarrerita@hotmail.com
Asesor

20.- Claudia María López Ortiz
Universidad Tecnológica de Pereira
Dirección: La Julita Facultad de Ciencias de la Salud. Pereira, COLOMBIA
Teléfonos: (57-96)3137126
Fax: (57-96)3137225
Correo-e: clamalo@utp.edu.co
Docente Catedrática, Asesor Proyectos de Extensión
Página web: www.utp.edu.co

COSTA RICA

21.- María de los Ángeles Chinchilla Vargas
Dirección Nacional Seguridad Social, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
Dirección: San José, Centro Barrio Tournón, Oficinas Centrales.
San José, COSTA RICA
Teléfonos: (506)22210583
Fax: (506)22210583
Correo-e: machinchillav@gmail.com / mchinchillav@ministrabajo.go.cr
Sub Jefe Departamento Protección al Trabajador
Página web: www.ministrabajo.go.cr

22.- Carlos Eduardo León Ureña
Asamblea Legislativa, Universidad de Costa Rica
Dirección: Edificio Sión, Costado Sur del Parque Nacional. San José, COSTA RICA
Teléfonos: (506)22432520
Fax: (506)22432521
Correo-e: carlosleonu@gmail.com / cleon@asamblea.go.cr
Asesor de la Fracción del partido Acción Ciudadana

23.- Norma Eugenia Zeledón Pérez
Asamblea Legislativa de Costa Rica
Dirección: Cuesta de Moras Av. Central. San José, COSTA RICA
Teléfonos: (506)22432631 / 22432200 Cel. (506)83944506 / 83737855
Fax: (506)22432579
Correo-e: nzeledon@asamblea.go.cr / nzeledon29@gmail.com
Asesora Parlamentaria

CUBA

24.- Lorenzo Raúl Lam González
Ministerio de Economía y Planificación
Dirección: Calle 20 de Mayo entre Ayestarán y Territorial, Municipio Plaza. Ciudad de la La Habana,
CUBA
Teléfonos: (53-7)8819189
Correo-e: lorenzolam@mep.gov.cu
Especialista en Elaboración del Plan de la Economía Nacional

EL SALVADOR

25.- Ena Concepción García Chávez
Ministerio de Salud Pública
Dirección: Calle Arce # 319. San Salvador, EL SALVADOR
Teléfonos: (503)22223324
Fax: (503)22223324
Correo-e: cgarcia@mspas.gob.sv / egarcia@mspas.gob.sv
Directora de Planificación
Página web: mspas.gob.sv

26.- Lucila Judith Zárate de López
Ministerio de Salud Pública
Dirección: Calle Arce # 827. San Salvador, EL SALVADOR
Teléfonos: (503)22057149
Fax: (503)22220698
Correo-e: jzarate@mspas.gob.sv
Directora de Administración y Finanzas
Página web: www.mspas.gob.sv

GUATEMALA

27.- Brenda Yamileth Quemé Pac
Dirección de Área de Salud Quetzaltenango, Ministerio de Salud
Dirección: 14 Av. 0-13 zona 1. Quetzallenango, GUATEMALA
Teléfonos: (501)77614832 / 77672156
Fax: (501)77614832
Correo-e: byamillequeme@yahoo.com.ar
Coordinadora del Programa de Salud Reproductiva


HONDURAS

28.- Jacqueline Cruz Ramírez
Secretaría de Finanzas
Dirección: Calle Peatonal, Frente Quinchon. Tegucigalpa, HONDURAS
Teléfonos: (504)2387014 / 2204792
Fax: (504)2375033
Correo-e: jcramirez@sefin.gob.hn / jackie_cruz_99@yahoo.com
Asistente Sub Secretario de Crédito e Inversión
Página web: www.sefin.gob.hn

29.- Mario Manuel Mejía Martínez
Secretaría del Despacho Presidencial
Dirección: Edificio Ejecutivo Las Lomas, 2º Piso Blv. Juan Pablo Segundo. Tegucigalpa,
HONDURAS
Teléfonos: (504)2321614
Fax: (504)2321614
Correo-e: mmejia@sdp.gob.hn
Seguimiento y Monitoreo
Página web: www.sdp.gob.hn

PARAGUAY

30.- Cecilia Caló Acosta
Dirección General de Políticas Sociales, Secretaría de Acción Social
Dirección: Presidente Franco esquina Ayolas, Edificio Ayfra 3er. Piso. Asunción, PARAGUAY
Teléfonos: (595)21496799 Int. 215 Cel. (595)972814666
Fax: (595)496799 Int. 215
Correo-e: ceciliacalo@gmail.com / ceciliacalo@yahoo.com
Directora de Monitoreo y Evaluación de Políticas Sociales
Página web: www.sas.gov.py

PERÚ

31.- Carlos Manuel Acosta Saal
Ministerio de Salud
Dirección: Av. Seleverry 801, Distrito de Jesús María. Lima, PERÚ
Teléfonos: (51-1)3156600 Anexo 2679
Correo-e: acostamd@gmail.com / cacosta@minsa.gob.pe
Director Ejecutivo de Gestión Sanitaria
Página web: www.minsa.gob.pe


32.- Magdalena Gladys Bazán Lossio de Díez
Hospital de Vitarte
Dirección: Carretera Central km. 7.5. Lima, PERÚ
Teléfonos: (51-1)3514484
Fax: (51-1)3514420
Correo-e: magdalenabazanl@yahoo.com
Jefe de la Unidad de Docencia e Investigación


33.- Alex Fernando Carbajal Ezcurra
Ministerio de Economía y Finanzas del Perú
Dirección: Jr. Junin 319. Lima 1, PERÚ
Teléfonos: (51-1)3115930
Correo-e: afcarbajal@mef.gob.pe
Consultor de Asuntos Sociales
Página web: www.mef.gob.pe

URUGUAY

34.- Gabriela Gazzano Paperán
Cámara de Senadores
Dirección: Av. de las Leyes s/n. Montevideo, URUGUAY
Teléfonos: (598-2)4809036
Correo-e: gabyhel@hotmail.com / ggazzano@parlamento.gub.uy
Secretaría de Comisión
Página web: www.parlamento.gub.uy


35.- Florencia Picasso Risso
Centro Latinoamericano de Economía Humana, CLAEH
Dirección: Zelmar Michelini 1220. Montevideo, URUGUAY
Teléfonos: (598-2)9007194
Correo-e: fpicassorisso@gmail.com / investppss@claeh.org.uy
Coordinadora Unidad de Investigación Políticas Sociales
Página web: www.claeh.org.uy